

No es por presumir, pero lo que nos distingue es...
Que en CHABELA cada tipo de pan lleva su propia masa y su propio proceso.
Rescatamos el pan tradicional mexicano de los diferentes rincones del país respetando la receta, o innovando con respeto.


No venimos de dinastías panaderas, pero nos sobra amor por la cocina de mamá.
En la sangre no traemos una dinastía de panaderos milenaria, pero sí una sana obsesión por los sabores, las combinaciones, las texturas y las costumbres de la cocina mexicana que nos acompañaron toda la vida en reuniones familiares, fiestas, momentos especiales, una cena cualquiera en la cocina de la abuela.
Empezamos esta nueva generación panadera sin recetario heredado, pero sí con ganas de hacer las cosas bien y no copiar lo que ya hace todo el mundo.


Que en CHABELA cada tipo de pan lleva su propia masa y su propio proceso.
Rescatamos el pan tradicional mexicano de los diferentes rincones del país respetando la receta, o innovando con respeto.
Nuestra filosofía es respetar los tiempos de fermentación natural, para nosotros el tiempo es un ingrediente más.
Para nosotros la magia inicia al adquirir ingredientes naturales y de calidad.
Creemos que el verdadero pan mexicano exige carácter, por eso amasamos con orgullo para quienes aprecian la diferencia de un pan con alma.








Un vistazo a nuestro proceso diario en Cozumel.